De la etapa de recién nacido al desarrollo escolar
Desde que recibimos a un recién nacido, el monitoreo constante es clave. Un chequeo general periódico nos permite observar hitos del desarrollo y descartar anomalías tempranas. Este seguimiento es fundamental no solo para el crecimiento físico, sino para prevenir enfermedades a futuro mediante un esquema de vacunas adecuado y asesoría constante sobre la salud de tu hijo.